25 noviembre 2006

El editor HTML por excelencia

(Llamada telefónica)
Luser: Hola, buenos días. Desearía poder tener mi propia página web.
BOFH: No hay problema, nosotros le facilitamos el espacio pero nos tiene que hacer remitir el código html de la página.
Luser: Perfecto, pero no me deja mandarlo por correo.
BOFH: ¿Qué error le da el cliente de correo?
Luser: Que el mensaje es demasiado grande.
BOFH: ¿Cuánto ocupa su código HTML?
Luser: Pues creo que ronda los 700 Kb cada página
BOFH: ¿Tiene muchas imágenes o algún fichero externo tipo pdf, etc.?
Luser: qué va, son varios .html y apenas tienen más de dos imágenes.
BOFH: ¿Con qué ha creado su página?
Luser: Con el editor de Microsoft.
BOFH: ¿Cuál?
Luser: el Publiser
BOFH: ¬_¬ ahhh.... el editor HTML por excelencia.

Esta historia está basada en hechos reales.

29 septiembre 2006

Leyenda urbana o realidad?

Empieza el "curso" para todas las empresas, incluidas las empresas en las que trabajamos informáticos. Nuevos compañeros, nuevos "lusers", nuevos "jefes", nuevos "expertos" en pichiwilis y ... nuevas leyendas urbanas.

Hoy amiguitos hablaremos de esas frases que recorren internet y que hablan de la incompetencia de los lusers. ¿verdad? ¿mentira? ¿exageración?. Cada año aparecen nuevas coincidiendo con el ingreso de nuevos elementos al mundo empresarial.

Os podría hacer un copy/paste de todas las que rulan por internet, pero prefiero pegar aquí las que he vivido en primera o segunda persona. Usaremos a Jorge el BOFH (JeB) y a Ambrosio el Luser (AeL) como ejemplo para mantener el anonimato.

1. Desarrollo de aplicaciones interactivas.

Está claro que las aplicaciones deben ser claras e intuitivas, pero a veces no se sabe hasta que punto. Nunca subestiméis el poder del "lado luser". Un par de ejemplos:

Ejemplo 1: Tenemos una aplicaciones interactiva que require que alguién teclee su dni. Texto en pantalla "INTRODUZCA SU DNI". Hasta aquí todo normal. El usuario nos avisa de que tiene un problema.

- AeL: perdone, es que he metido mi D.N.I y ahora no puedo sacarlo.
- JeB: y donde ha metido el dni?
- AeL: pues por la ranura (señalando la disquetera).
- JeB: (esto no me puede estar pasando a mi). #El pobre tuvo que ir a por unas pinzas para extraer el dni#

Ejemplo 2: Tenemos la misma aplicación (es usada por mucha gente) en la que aparece el texto "Haga click en la pantalla sobre el botón aceptar para terminar".

- Aquí tenemos dos variantes: el que coge el ratón, lo coloca en la pantalla sobre el botón aceptar y hace click (vete tu a saber donde está el puntero) o el que coge el ratón, lo pone en la parte de arriba de la pantalla y luego hace click con el ratón (esta última variante en desuso con las TFT). Tooooodo muy literal :-).

Ejemplo 3: Tenemos al mimo AeL de antes (el del ratón sobre la pantalla) manejando la misma aplicación. En un momento dado solicita ayuda.

-AeL: perdone, tengo un problema.
-JeB: dígame.
-AeL: necesito pinchar en esta opción (señala una que está en un borde de la aplicación), pero no puedo llegar (señala su mano, que está sobre el ratón, que está en el borde de la alfombrilla del ratón y señala el puntero que está en mitad de la pantalla).
-JeB: (sin decir nada coge la mano de AeL, la levanta sujetando el ratón y la coloca al principio de la alfombrilla. Acto seguido, se va).

Como podéis ver, hay cosas que se espacan a nuestro entendimiento. En el próximo post seguiré con estas anécdotas, pero antes, la que más me gusta:

Estamos en una sala pública hace bastantes años. Existe una aplicación de correo que funciona con disquetes de 3 1/2. En este disquete se guardan los correos de los lusers, pero no la aplicación. Cada vez que queremos leer o recibir correo, metemos el disquete, nos pide nuestra clave y trabajamos. Hasta aquí todo normal.

-AeL: disculpe, pero no me funciona la aplicación de correo.
-JeB: vamos a ver que le pasa. (Ejecutamos la aplicación y suena un ruido de rrgggrgggrggrrgrg en la disquetera).
-JeB: parece que hay un problema con el disquete. Vamos a ver como está. (lo sacamos y al intentar mover la chapita, esta no se mueve).
-JeB: parece que el problema está en que la chapa está atascada y el ordenador no puede abrirla.
-AeL: ah, la chapita esa? si, es que ayer se me cayo en casa y la pegué con lotitte (y lo dice sin ruborizarse ni nada, oye).

El próximo día, más chascarrillos.

18 septiembre 2006

Avioncitos de Papel

Inauguro mis vivencias con una imagen a la que llevo muuucho tiempo dando vueltas en la cabeza. Igual no tiene que ver -demasiado- con la idea abstracta del BOFH, pero... ¿a quien no le ha pasado?

Imaginemos un piloto. De avión. Con su licencia de vuelo. Capacitado para mover bichos de 50 toneladas a más de 300 km/h a 10.000 metros de altura. Imaginemos ahora a sus amiguetes, gentes de buen corazón, pero que siempre llaman al piloto para que les translade cosas. En furgoneta. Cuando el piloto les pregunta por que él y no otro, la respuesta -la pregunta, vamos, que parecen gallegos- es indefectiblemente, la misma:
  • ¿Tú no trabajas transportando cosas?
  • Pues si pero no.
  • No vemos la diferencia.
  • Yo tengo un título para manejar una maquinaria especial que permite....
  • ¿Lleva motor?
  • ¿EH?
  • ¿Esa maquinaria llevará motor, no?
  • eu... si
  • Pues ya está. Es lo mismo.

Pues señores, no. No es lo mismo. Así como hay gente que tiene licencia de vuelo para avionetas, cazas, helicópteros, bombarderos, transbordadores espaciales, cometas o triciclos, en la informática existen varios campos independientes entre si CUYA característica común es que la herramienta tiene teclado y monitor. Y que ello NO supone que, de manejar aviones. pasemos a manejar avionetas de radiocontrol.

Aprended, coño! Que no es tan difícil!

P.D.: Tenía que soltarlo....

23 agosto 2006

Yo no he sido...

Siempre que te toca lidiar con los lusers aparece la frase mágica y que parece un comodín entre ellos: Yo no he sido o bien Yo no he tocado nada.... Y digo yo, si algo antes funcionaba y ahora ha dejado de funcionar, ¿no será que ha cambiado?. ¡Que al ordenador solito no le da por mutar! (aunque siempre existen las creencias entre lusers de que tienen pequeños duendes metidos en sus PC's).

Día sí, día también te encuentras con la típica escena:

Luser: Es que mis iconos han desaparecido de mi escritorio. Pero yo no he tocado nada, ¡eh! No sé lo que ha podido pasar.
BOFH: ¿Seguro que no has tocado nada o has pinchado en algo?
Luser: ¡Qué va, qué va! Pongo la mano en el fuego de que yo no he sido.

Después de horas devanándote los sesos tras este nuevo expediente X se te ocurre preguntarle:

BOFH: al iniciar sesión, ¿no te habrá aparecido un mensajito de Windows en la barra de abajo indicándote: "Hay iconos sin usar en su escritorio, ¿desea eliminarlos?"?
Luser: ah!! pues igual sí!!
BOFH: Y no lo habrás pulsado, ¿verdad?
Luser: Pues no lo tengo claro. Pero eso no tendrá nada que ver, ¿no?
BOFH (pensamientos): Noooooo, claro...

Tirándote de los pelos piensas: ¿es que la gente no tiene el concepto CAUSA-EFECTO claro?

CAUSA: He pinchado en un diálogo que me decía que me iba a borrar los iconos del escritorio.
EFECTO: los iconos han sido borrados satisfactoriamente.

"Are you from the past??" (IT Crowd)

28 julio 2006

BOFH day

hoy es el día de los BOFH y los sysadmin del lado luminoso de la fuerza. Algún regalo recibido? alguna maldad preparada? Comentad vuestras intenciones para hoy :-)

26 julio 2006

The early years

Llevo días pensando en cuando me convertí en un BOFH y creo que he dado con el momento justo... Fue allá por el año 1991... Poneros en situación: España se preparaba para las olimpiadas y para la exposición universal de Sevilla y había repelentes 'Cobis' y 'Curros' por todos lados. No existían los monovolúmenes y los todo-terreno sólo se usaban cuando se necesitaba pisar más de un terreno diferente al asfalto. En el plano informático Novell reinaba sin que nadie le tosiera hasta tal punto que más que informáticos parecíamos bomberos (por aquello de las cajas rojas), windows en su versión 3.1 era algo marginal, Internet no existía más que en entornos universitarios o muy exclusivos y las aplicaciones más usadas en oficinas eran wordperfect, dbase III y Lotus 123... Bueno, y el buscaminas que es, en parte, el protagonista de nuestra historia...

Yo, por aquellos entonces, simultaneaba el trabajo en una pequeña empresa de ingeniería y estudiaba informática en la universidad. Se trataba de una empresa muy técnica fundada por profesores universitarios que se dedicaba a hacer hardware y software de medición y trabajaba casi en exclusiva para organismos públicos. Yo pasaba por una fase de descubrimiento y entrega hacía el trabajo tan fuerte que incluso muchos días dormía allí en un saco de dormir y me levantaba cuando entraba la señora de la limpieza. Sentía la empresa como algo mío (sensación que nunca después he vuelto a tener) y realmente disfrutaba con mi trabajo. Rarito ¿verdad? Pero bueno, como dijo el sabio nada dura para siempre y fué el dinero quién destruyó aquel idílico ecosistema... Uno de los aparatos que diseñamos y que llamamos serie-92 (ahora que lo pienso, nosotros fuimos pioneros por delante de microsoft en ponerle años a los nombres de los productos... estoy por demandarlos) tuvo tanto éxito que se vendió como rosquillas y el dinero empezó a entrar a expuertas en la empresa... dinero que, por supuesto, no repercutió nunca ni en mi nómina ni en la de mis compañeros de trabajo sino en los jefes-socios-profesores de la empresa (y en uno más que en otros, todo hay que decirlo también) y empezó a crear recelos y rencillas personales entre nuestra pequeña familia... Mal asunto.

Estábamos en esta situación cuando uno de los socios llegó un día diciendo que había que aprovechar el tirón de la empresa y que creía que había que contratar a un experto en Marketing para ello. Es más, el tenía a la persona indicada: una americana experta en 'mercadotécnia' y esas cosas tan esotéricas por aquellos días en nuestro país.

¡Una americana! Madre mía. Para mi, un sevillano de ventipocos años con menos mundo que las babuchas de una monja de clausura, la imagen de una américana de esas características era, sin duda alguna, la Melanie Griffith de "Armas de Mujer". Una bomba sexual... Pues mire usted, no... Michele, que así se llamaba la experta, era más parecida a nuestra Cristina Almeida que a la Melanie esa. Para más señas era cuñada del socio que tan alegremente propuso su incorporación. Y lo de experta, pues...

"Michelona", que así la bautizamos inmediatamente, traía unas ideas de marketing más propias de los usuarios de la Nocilla que de los de una empresa de ingenierías. Su primera y más brillante idea (la verdad es que le dejamos tiempo para poco más) fue crear "el club de usuarios de la empresa". Acto seguido se puso a mandar a todo el mundo como si fuese la jefa: trípticos, encuestas, formularios, 'mailings'... porque ella, por supuesto, no hacía nada sólo 'creaba' conceptos que luego nosotros los técnicos de la empresa debíamos de plasmar en papel mediante el wordperfect y el harvard graphic y retirándonos para ello de nuestros amados arrays de punteros a punteros que eran los que realmente nos motivaban... un infierno.

Necesitábmos quitarnos de enmedio a este engendro alienígena, asi que tras un rápido estudio descubrimos rápidamente su punto débil: el buscaminas. Michelona se dedicaba en exclusiva a jugar al buscaminas entre cada una de sus explosiones creativas. Horas y horas de buscaminas mientras que nosotros nos dedicábamos a realizar los impresos de las "encuestas de satisfacción de los usuarios del club". La solución fue muy rápida: sustituimos el ejecutable de su buscaminas por uno trucado mediante "hooks" que capturaban ciertos eventos (tiempo dedicado a jugar, resultados de las partidas, etc.) y los publicaba en un documento de un directorio público de nuestra red novell. A través de estas 'estadísticas públicas' descubrimos que no sólo le dedicaba muchas horas al juego (cosa que ya sabíamos) sino que, además, de nada le servían porque era rematadamente mala jugando...

A partir de ahí todo fue coser y cantar. Sólo tuvimos que 'transmitir' el rumor a las personas adecuadas de la empresa como si se tratase de un juego... rápidamente llegó a oídos de algunos de los socios (los cuales, salvo su cuñado, estaban también bastante 'moscas' con esto de los clubes de usuarios) y la ínclita Michelona fue despedida sin miramientos.

He de reconocer que esa primera actuación como BOFH me dejó un sabor agridulce. La satisfacción de sentirme superior a los mortales comunes y de haber conseguido lo que quería fue pareja a los remordimientos provocados por las consecuencias... Pero los remordimientos se pasaron muy rápidos y la anécdota ha ido 'creciendo' con los años (los buenos BOFH's, al igual que los pescadores, engrandecen sus azañas proporcionalmente al número de veces que las cuentan) y me ha hecho pasar muy buenos ratos contándola en los foros adecuados...

Al estilo de esas películas basadas en hechos verídicos imaginaos esto sobre fondo negro con unas letras blancas que se desplazan verticamelte en la pantalla: Michele se divorció dos años después del hermano de su cuñado y se fue de nuevo a los EE.UU. Volvió a la Coca-Cola, empresa de la que había salido para vivir su romance latino, y trabaja alli felíz ideando nuevos clubes de usuarios con los que atormentar a los clientes de la firma. Nuestra empresa siguió degradándose, los empleados más comprometidos nos marchamos, algunos de los socios también y, al final de sus días, acabó reconvertida en una empresa de instalaciones eléctricas hasta que acabó cerrando. The End.

25 julio 2006

Trabajando en el cuarto de baño

Dios sabe que ser Administrador de Sistemas no es fácil pero si encima eres mujer, te puede pasar cualquier cosa.

Una profesión que hasta hace poco era propiedad exclusiva de hombres tiene detalles aún de lo más arcaicos. Así que no es de extrañar que un día te toque ir a revisar un armario de red y te encuentres que está ubicado dentro del baño de los chicos.

En un principio, al enterarme, la indignación se apoderó de mí pero después la parte irónica ganó con creces.

Por suerte o desgracia tuve que ir con mi jefe a revisarlo. La suerte viene de que puedes mandarle de avanzadilla en el baño para no encontrarte con desagradables sorpresas (desagradables o agradables, según se mire...).

La desgracia es que la gente no te mira muy bien cuando entras con un hombre a un baño de chicos (a partir de ese momento pasas a tener un bonito sobrenombre que no voy aquí a reproducir). Lo mejor de todo es que a la de 5 minutos dentro, entró una señora de la limpieza a ver qué pasaba. Después de comprobar nuestra verdadera actividad, hizo como que limpiaba un espejo pero se le notaba en la cara la decepción de un nuevo chismorreo.

Luego, otro momento gracioso es cuando cuentas a tu familia lo que has hecho ese día en el trabajo: "Pues nada, lo típico. Me he metido en el baño de chicos con mi jefe" (que esto lo sumas a que una es becaria y ya tienes todos los ingredientes para que tus amigos se cachondeen de ti por mucho tiempo).

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